


La casa de las hermanas Cruz, en Teseguite, escenario de un horrible crimen, se ha convertido en lugar de peregrinación de curiosos y gamberros.
Eduardo Oliva ha fabricado de manera artesanal un ‘sound system’, el único de la Isla, diseñado especialmente para fiestas de música reggae.
Los problemas son muchos, pero las pruebas deportivas de gran formato y la presión turística y de residentes están generando “impactos significativos sobre los ecosistemas y las especies protegidas”.