


La asociación que mantiene vivo el legado de la maestra sigue reclamando que se ponga de nuevo el nombre al centro escolar o al menos que se cambie el de la calle.
A través del proyecto solidario Happy Surf, Niccolò Taverna acerca “el poder curativo del océano” a colectivos vulnerables: desde mayores hasta personas con discapacidad o niños con cáncer.